¡Hola! Soy Sugar, y hoy te voy a contar todo sobre la desparasitación de perros y gatos. Mantener a raya a los parásitos es clave para la salud de nuestros compañeros peludos y de toda la familia. Pero, ¿cada cuánto tiempo se debe desparasitar a una mascota? En este artículo educativo y preventivo, resolveremos esta duda y te daremos consejos prácticos, con un tono cercano y amigable. ¡Comencemos!

¿Por qué es importante desparasitar a tu mascota?

La desparasitación es uno de los cuidados básicos más importantes para la salud de perros y gatos. Los parásitos (internos y externos) no solo afectan el bienestar de tu mascota, sino que pueden transmitir enfermedades graves e incluso contagiar a las personas. A continuación, veamos los tipos de parásitos más comunes y sus riesgos:

  • Parásitos internos (lombrices intestinales, tenias, giardias, etc.): Viven en el intestino de la mascota y pueden provocar diarreas, vómitos, pérdida de peso y anemia. Un ejemplo es Toxocara canis, el gusano intestinal del perro, cuyas larvas pueden migrar a órganos vitales.
  • Parásitos externos (pulgas, garrapatas, ácaros): Se alojan en la piel y el pelaje, causando picazón, alergias y dermatitis, además de transmitir enfermedades peligrosas. Por ejemplo, las garrapatas pueden transmitir enfermedades graves como la fiebre manchada, la ehrlichiosis o la enfermedad de Lyme, que incluso representan riesgos para los humanos. Las pulgas, por su parte, pueden provocar dermatitis alérgica y transmitir la tenia Dipylidium caninum, un parásito intestinal.
  • Parásitos zoonóticos: Son aquellos que pueden contagiar al ser humano. Un caso conocido es la toxocariasis, infección causada por larvas de Toxocara spp. provenientes de perros o gatos. Esta enfermedad puede afectar órganos (hígado, pulmones) e incluso causar lesiones oculares en niños pequeños (larva migrans ocular). La mejor forma de prevenirla es desparasitar a las mascotas regularmente y mantener buena higiene. Otro ejemplo es la Bartonella henselae (enfermedad del arañazo de gato), transmitida por pulgas, que puede enfermar a las personas. Como ves, proteger a tu mascota de parásitos también protege a tu familia.

 

Dato veterinario: Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos el 60% de las enfermedades infecciosas humanas emergentes son zoonóticas, es decir, pueden transmitirse de animales a humanos. ¡Otra razón de peso para mantener a tu mascota libre de parásitos!

¿Cada cuánto desparasitar a un perro?

La frecuencia de desparasitación de un perro depende de su edad, estilo de vida y salud. No existe una sola respuesta universal, pero sí guías generales recomendadas por veterinarios y expertos:

  • Cachorros (perros jóvenes): Los veterinarios aconsejan iniciar la desparasitación interna a partir de las 2 semanas de vida, ya que los cachorros pueden adquirir lombrices de su madre. Se debe repetir cada 2 semanas hasta cumplir 2 meses, luego continuar una vez al mes hasta los 6 meses de edad. Estas dosis frecuentes eliminan parásitos intestinales comunes que podrían afectar seriamente a un cachorro. Además, muchos veterinarios aplican antiparasitarios externos (como pipetas antipulgas) desde las primeras semanas, según el producto y el riesgo.
  • Perros adultos: En perros mayores de 6 meses, la desparasitación suele espaciarse. ¿Cada cuánto? La recomendación estándar es cada 3 meses (es decir, 4 veces al año) para parásitos internos. Esto se basa en guías internacionales como la de ESCCAP Europa, que sugiere desparasitar por lo menos cuatro veces al año a perros y gatos adultos. Algunos perros con menor riesgo (por estilo de vida muy casero) podrían desparasitarse cada 6 meses, pero siempre es mejor seguir la pauta trimestral salvo indicación contraria de tu veterinario. En cuanto a parásitos externos, se recomienda protección continua: por ejemplo, pipetas o comprimidos antipulgas y garrapatas cada 4 a 8 semanas, o usar collares antiparasitarios de larga duración (3 a 8 meses, según la marca). Recuerda ajustar la frecuencia según la duración del producto que uses.
  • Perros de alto riesgo: Si tu perro es cazador, pasa mucho tiempo al aire libre en zonas rurales, convive con muchos otros animales o con niños pequeños, podría necesitar desparasitaciones más frecuentes. Por ejemplo, algunos veterinarios pueden sugerir desparasitar internamente cada 2 meses en perros que comen presas o están en entornos con alta carga parasitaria. Igualmente, en zonas con alta presencia de pulgas/garrapatas todo el año (climas cálidos), la protección externa debe ser rigurosa y sin pausas.
  • Hembras gestantes o lactantes: Las mamás perrunas pueden transmitir parásitos a sus crías a través de la placenta o la leche. Es importante que la madre esté desparasitada antes del parto y durante la lactancia (siguiendo las indicaciones del veterinario), usando productos seguros para esa etapa. Esto protege a los cachorros recién nacidos.

En resumen: lo ideal es que desparasites a tu perro adulto cada tres meses de forma preventiva. Si por alguna razón no puedes mantener una desparasitación tan regular, al menos hazlo dos veces al año como mínimo. Y nunca esperes a ver síntomas de parásitos para actuar: muchos perros con parásitos no muestran signos evidentes al inicio, pero por dentro los huéspedes indeseados pueden estar haciendo daño. La prevención periódica es la mejor estrategia.

 

¿Cada cuánto desparasitar a un gato?

Los gatos también requieren un plan de desparasitación, aunque sus hábitos (por ejemplo, si no salen de casa) pueden influir en la frecuencia. Veamos las recomendaciones generales:

  • Gatitos (menores de 6 meses): Al igual que los perros, los gatitos deben desparasitarse internamente desde temprana edad. Se aconseja la primera desparasitación a las 2-3 semanas de vida, repitiendo cada 15 días hasta los 3 meses, luego mensualmente hasta cumplir ~6 meses. Muchos criadores y veterinarios siguen este esquema para eliminar lombrices intestinales que los gatitos pueden adquirir de su madre gata. Después de los 6 meses, el sistema digestivo del gatito ya estará más protegido y pasará al plan de adulto.
  • Gatos adultos: Un gato a partir de los 6 meses debe recibir desparasitación interna de forma periódica durante toda su vida. La recomendación típica es cada 3 meses (trimestral) para la mayoría de los gatos adultos. Sin embargo, aquí es crucial considerar el estilo de vida:
    • Gatos que salen al exterior (outdoor): Si tu gato deambula fuera de casa, caza insectos o roedores, convive con otros animales o come cosas del suelo, su riesgo de infestación es alto. En estos casos, desparasitar cada 3 meses es casi obligatorio e incluso algunos veterinarios pueden sugerir cada 2 meses para ciertos parásitos. Además, la protección contra pulgas y garrapatas debe ser mensual o con el producto de mayor duración disponible, ya que un gato explorador está expuesto constantemente.
    • Gatos de interior (indoor): ¿Y si mi michi no sale de casa? A veces se piensa que estos gatos “de apartamento” no necesitan desparasitarse con frecuencia, ¡pero eso es un error! Aunque tu minino no ponga un pie fuera, puede contraer parásitos igualmente. Tú, como propietario, puedes traer huevos de parásitos pegados en los zapatos o la ropa sin darte cuenta. Las pulgas también pueden ingresar al hogar transportadas por otras mascotas o visitantes. Por ello, incluso un gato 100% indoor debe desparasitarse internamente mínimo 2 veces al año, y de preferencia cada 3 meses para mayor protección, especialmente si convive con más animales o niños. La desparasitación externa también es recomendada: pipetas o collares antipulgas cada 4–8 semanas según indique el producto.
  • Gatas gestantes/lactantes: Consulta con tu veterinario el programa de desparasitación seguro para tu gata preñada o que amamanta. Algunos antiparasitarios están aprobados para usar en esta etapa y así evitar que las crías se infesten tan pronto nazcan.

Nota: Los gatos suelen ser expertos en ocultar el malestar. Un gato infestado con parásitos internos puede no mostrar síntomas hasta que la carga parasitaria es alta. Algunos indicios pueden ser: aspecto barrigón en gatitos, pelo opaco, diarrea intermitente o presencia de “granos de arroz” (segmentos de tenia) cerca del ano. En parásitos externos, la señal más obvia es que se rascan mucho o ves puntitos negros (suciedad de pulgas) en su pelaje. Por eso, aunque no notes nada raro, es importante desparasitar regularmente a tu minino para prevenir problemas antes de que aparezcan.

Consejos prácticos para una desparasitación eficaz

Ahora que sabes cada cuánto desparasitar, aquí van algunos consejos adicionales para manejar correctamente la prevención de parásitos en tu mascota:

  1. Consulta al veterinario: Siempre consulta con tu veterinario de confianza para elegir el antiparasitario adecuado. Existen muchos productos (jarabes, pastillas, pipetas, collares, inyectables) y la elección depende de la especie, edad, peso de tu mascota y del tipo de parásitos a prevenir. El veterinario te indicará la dosis correcta y el calendario ideal según las características de tu peludo.
  2. No uses productos de perro en gatos (y viceversa): Suena obvio, pero vale la pena recordarlo: nunca apliques a un gato un desparasitante formulado para perros. Algunos antipulgas de uso canino (como los que contienen permetrina) son tóxicos para los gatos y podrían causarles la muerte. Del mismo modo, un producto “suave” de gato quizás no sea efectivo en un perro. Respeta las indicaciones de especie en cada medicamento.
  3. Mantén la higiene del hogar: Una buena limpieza también es parte de la estrategia. Lava con frecuencia las camas, mantas o juguetes de tu mascota, aspira alfombras y rincones, y mantén el patio libre de heces. Recoger las heces diariamente es fundamental para cortar el ciclo de vida de muchos parásitos intestinales (los huevos en las heces pueden reinfestar a tu mascota). También evita que tu perro coma basura o que tu gato cace animales pequeños, ya que así contraen parásitos.
  4. Refuerza en épocas de alto riesgo: En climas templados como México, podemos tener pulgas y garrapatas activas casi todo el año. Aun así, los meses cálidos de primavera-verano suelen presentar picos de infestación. Refuerza la prevención en esas épocas: no dejes pasar las aplicaciones externas y verifica con más frecuencia el pelaje de tu mascota después de paseos por el parque.
  5. Observa a tu mascota: Presta atención a posibles síntomas de parásitos. En internos: diarrea, vómitos, barriga hinchada, pérdida de peso, decaimiento, o arrastrar el trasero contra el suelo (señal de picor anal por lombrices). En externos: rascado constante, heridas por rascarse, caída de pelo o enrojecimiento de la piel. Si notas algo anormal, lleva a tu mascota al veterinario para un chequeo, aunque esté al día con sus desparasitaciones. Podría necesitar un tratamiento específico.

Conclusión: ¡La prevención es la clave! 

Desparasitar periódicamente a tu perro o gato es un acto de amor y responsabilidad. No solo evitas que tu mascota sufra molestias y enfermedades, sino que también proteges la salud de tu familia y de la comunidad (al reducir la carga de parásitos en el entorno). Recuerda que cada peludo es diferente: ajusta el plan de desparasitación a sus necesidades y consulta siempre al veterinario ante cualquier duda o antes de introducir un nuevo producto.

En La Tienda de Sugar, nos preocupamos por el bienestar de tu mascota tanto como tú. Mantener una buena rutina de desparasitación, junto con vacunas al día, buena alimentación y mucho cariño, asegurará que tu amigo de cuatro patas tenga una vida larga, saludable y feliz.

¡Esperamos que esta guía te haya sido útil! Cualquier pregunta, estamos para ayudarte. ¡Por la salud de nuestros peluditos, con cariño, Sugar! 🐾

 

Referencias (APA 7ma ed.):