Con el cambio de estación y el incremento gradual de la temperatura, las necesidades fisiológicas de los animales de compañía también se modifican. Durante la primavera y el inicio del verano, el aumento del calor ambiental provoca cambios en el metabolismo, en los niveles de actividad y, especialmente, en los requerimientos de hidratación de perros y gatos.

A diferencia de los seres humanos, las mascotas no pueden regular su temperatura corporal mediante la sudoración de la misma forma. Los perros lo hacen principalmente a través del jadeo y, en menor medida, por las almohadillas de las patas. Los gatos, por su parte, regulan su temperatura mediante el acicalamiento y mecanismos fisiológicos similares. Debido a esto, la pérdida de líquidos puede aumentar considerablemente cuando las temperaturas se elevan, lo que vuelve fundamental prestar atención a su consumo de agua.

La hidratación adecuada no solo es un aspecto básico del bienestar animal, sino también una herramienta preventiva clave para evitar problemas de salud, como golpes de calor, trastornos digestivos, fatiga, alteraciones metabólicas e incluso afecciones renales.

Por ello, comprender cómo funciona la hidratación en perros y gatos, cuáles son sus necesidades específicas y qué hábitos pueden ayudar a mejorarla es fundamental para mantener su salud durante las temporadas más cálidas del año.

 

La importancia de la hidratación en la salud de las mascotas

El agua es el nutriente más importante para el organismo. En perros y gatos, aproximadamente entre el 60 % y el 70 % del cuerpo está compuesto por agua, dependiendo de la edad, la condición corporal y la especie.

Este elemento cumple funciones fisiológicas esenciales, entre las que destacan:

  • Regulación de la temperatura corporal
  • Transporte de nutrientes y oxígeno en la sangre
  • Eliminación de toxinas y productos de desecho mediante la orina
  • Lubricación de articulaciones y tejidos
  • Participación en procesos metabólicos y digestivos
  • Mantenimiento del equilibrio electrolítico

Cuando la ingesta de agua no es suficiente para compensar las pérdidas naturales del organismo, puede aparecer deshidratación, una condición que afecta múltiples sistemas del cuerpo y que, en casos severos, puede poner en riesgo la vida del animal.

Durante los meses más cálidos, el riesgo de deshidratación aumenta debido a varios factores, entre ellos:

  • Incremento de la temperatura ambiental
  • Mayor actividad física
  • Mayor evaporación de líquidos corporales
  • Cambios en los patrones de alimentación

Por esta razón, el monitoreo del consumo de agua y el acceso constante a fuentes de hidratación se vuelve especialmente relevante.

 

Cómo saber si una mascota está bien hidratada

Detectar de forma temprana los signos de deshidratación puede ayudar a prevenir complicaciones de salud. Algunos indicadores que pueden sugerir que un perro o gato no está recibiendo suficiente agua incluyen:

  • Letargo o disminución de energía
  • Encías secas o pegajosas
  • Ojos hundidos
  • Jadeo excesivo (en perros)
  • Disminución de la elasticidad de la piel
  • Orina concentrada o en menor cantidad

Una forma sencilla de evaluar el estado de hidratación es realizar una prueba básica conocida como test de elasticidad de la piel. Consiste en levantar suavemente la piel del cuello o la zona entre los omóplatos; si tarda en regresar a su posición normal, puede indicar cierto grado de deshidratación.

En cualquier caso, ante la sospecha de deshidratación o cambios en el comportamiento de la mascota, es recomendable acudir con un médico veterinario.

 

Cuánta agua necesita un perro

Las necesidades de agua pueden variar dependiendo del tamaño, la dieta, el nivel de actividad y el entorno del animal. Sin embargo, existen parámetros generales que ayudan a estimar la cantidad diaria de agua necesaria.

De forma aproximada, los perros requieren entre 50 y 80 ml de agua por kilogramo de peso corporal al día.

Esto significa que:

  • Un perro de 5 kg puede necesitar entre 250 y 400 ml diarios
  • Un perro de 10 kg puede requerir 500 a 800 ml
  • Un perro de 25 kg puede consumir entre 1.2 y 2 litros de agua al día

No obstante, estas cantidades pueden incrementarse cuando:

  • Las temperaturas son elevadas
  • El animal realiza actividad física intensa
  • El perro se encuentra en crecimiento
  • Se trata de una hembra gestante o en lactancia
  • La dieta se basa principalmente en alimento seco

Además, algunos perros pueden necesitar más agua debido a características fisiológicas específicas, como razas braquicéfalas o animales con mayor masa muscular.

 

Cuánta agua necesita un gato

Los gatos presentan características diferentes en comparación con los perros en lo que respecta a la hidratación. Evolutivamente, los felinos domésticos descienden de especies adaptadas a entornos desérticos, lo que significa que su sensación de sed suele ser menor.

Debido a esto, muchos gatos obtienen una parte importante de su hidratación a través de la alimentación, especialmente cuando consumen alimentos húmedos.

De forma general, un gato necesita aproximadamente 40 a 60 ml de agua por kilogramo de peso corporal al día.

Por ejemplo:

  • Un gato de 4 kg puede requerir entre 160 y 240 ml diarios
  • Un gato de 5 kg puede necesitar aproximadamente 200 a 300 ml

Cuando un gato consume dieta seca, la ingesta de agua se vuelve aún más importante, ya que este tipo de alimento contiene muy poca humedad.

Por esta razón, fomentar el consumo de agua en gatos es uno de los principales desafíos en la medicina preventiva felina.

 

Factores que influyen en el consumo de agua

El consumo de agua en perros y gatos no depende únicamente del peso corporal. Existen múltiples factores que pueden modificar la cantidad de agua que un animal necesita diariamente.

Entre los más importantes se encuentran:

Temperatura ambiental

Cuando el clima es más cálido, el organismo necesita perder calor, lo que aumenta la pérdida de líquidos.

Nivel de actividad física

Las mascotas activas o que realizan ejercicio con frecuencia tienden a requerir mayor hidratación.

Tipo de alimentación

Los animales que consumen alimento seco necesitan beber más agua que aquellos que consumen alimento húmedo.

Edad

Cachorros y animales senior pueden tener necesidades particulares de hidratación.

Estado fisiológico

La gestación, lactancia o recuperación de enfermedades pueden aumentar el requerimiento de líquidos.

 

Consejos para mantener a perros y gatos bien hidratados en temporada de calor

Durante los meses de mayor temperatura, es importante adoptar hábitos que favorezcan una hidratación adecuada en las mascotas. Aunque tanto perros como gatos necesitan mantener un buen consumo de agua, cada especie tiene comportamientos y necesidades diferentes, por lo que las estrategias para favorecer su hidratación también pueden variar.

Hidratación en perros: hábitos que ayudan a mantenerlos saludables

Los perros suelen ser más activos y pasan más tiempo al aire libre, lo que aumenta su pérdida de líquidos, especialmente durante los paseos o actividades físicas.

Mantener agua fresca y disponible en todo momento
Es fundamental que los perros tengan acceso constante a agua limpia y fresca. Durante los días calurosos, es recomendable cambiar el agua varias veces al día para mantenerla en condiciones adecuadas y estimular su consumo.

Colocar bebederos en diferentes zonas del hogar
Si el perro tiene acceso a distintos espacios de la casa o al jardín, colocar varios recipientes con agua facilita que pueda hidratarse con mayor frecuencia.

Llevar agua durante los paseos
En primavera y verano, especialmente cuando las temperaturas aumentan, es recomendable llevar agua para el perro durante los paseos. Existen bebederos portátiles diseñados para facilitar esta práctica.

Ajustar los horarios de actividad física
Los paseos deben realizarse preferentemente durante las primeras horas de la mañana o al atardecer, evitando las horas de mayor radiación solar. Esto reduce el riesgo de deshidratación y golpe de calor.

Proporcionar zonas de sombra y descanso
Si el perro permanece en exteriores, es importante que cuente con espacios sombreados y ventilados donde pueda descansar y regular su temperatura corporal.

Monitorear el consumo de agua
Observar cuánto bebe el perro diariamente permite detectar cambios en su comportamiento que podrían indicar problemas de salud o deshidratación.

 

Hidratación en gatos: estrategias para estimular el consumo de agua

Los gatos suelen beber menos agua que los perros, debido a su origen evolutivo en ambientes áridos. Por ello, fomentar su hidratación puede requerir estrategias adicionales.

Utilizar fuentes de agua en movimiento
Muchos gatos prefieren beber agua en movimiento en lugar de agua estancada. Las fuentes automáticas pueden estimular su curiosidad y aumentar su consumo de agua.

Ubicar varios puntos de hidratación en casa
Colocar recipientes de agua en diferentes lugares del hogar facilita que el gato tenga acceso constante al agua y aumenta las probabilidades de que beba con mayor frecuencia.

Mantener los bebederos alejados del alimento
Algunos gatos prefieren beber agua en un lugar separado de su comida. Colocar el bebedero en una zona distinta puede favorecer su consumo.

Elegir recipientes amplios y poco profundos
Los gatos suelen sentirse más cómodos bebiendo en recipientes donde sus bigotes no toquen los bordes del plato.

Incorporar alimento húmedo en la dieta
Los alimentos húmedos contienen un alto porcentaje de agua, lo que puede contribuir significativamente a mejorar la hidratación diaria del gato.

Renovar el agua con frecuencia
Los gatos son particularmente sensibles a la frescura del agua, por lo que cambiarla varias veces al día puede incentivar que beban más.

 

Hidratación y prevención del golpe de calor

Uno de los principales riesgos asociados a la temporada de calor es el golpe de calor, una condición potencialmente grave que ocurre cuando la temperatura corporal del animal se eleva de forma peligrosa.

Los síntomas pueden incluir:

  • Jadeo intenso
  • Salivación excesiva
  • Debilidad o desorientación
  • Vómitos
  • Colapso

Mantener una hidratación adecuada es una de las principales medidas preventivas para reducir el riesgo de esta condición, junto con evitar la exposición prolongada al sol y proporcionar espacios frescos y ventilados.

 

La hidratación como parte del bienestar integral

El cuidado de las mascotas durante las temporadas de calor requiere un enfoque preventivo que considere varios aspectos: alimentación, actividad física, control de parásitos, revisiones veterinarias y, por supuesto, una hidratación adecuada.

Pequeñas acciones cotidianas como ofrecer agua fresca, observar el comportamiento de la mascota y adaptar las rutinas al clima pueden marcar una diferencia significativa en su bienestar general.

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Fuentes de consulta (APA 7ª edición)

·      Hill’s Pet Nutrition. (2021). Water: an essential nutrient for dogs and cats. https://www.hillspet.com

·      PetMD. (2020). The importance of water for dogs. https://www.petmd.com/dog/nutrition/evr_dg_the_importance_of_water

·      Royal Canin. (2022). Hydration and water intake in cats and dogs. https://www.royalcanin.com

·      Ontario SPCA. (2023). How much water should your dog or cat drink? https://ontariospca.ca

·      American Veterinary Medical Association. (2022). Hot weather pet safety. https://www.avma.org